Dos minutos son suficientes para robar un vehículo. La delincuencia especializada en el robo de coches ha desarrollado una sorprendente habilidad para abrir y desbloquear en pocos segundos los sistemas de seguridad, una labor que el ladrón realiza con mayor tranquilidad en el interior de un garaje.
La estadística del Ministerio de Interior dice que en 2014 se robaron 43.374 vehículos en España. La buena noticia fue que este tipo de delincuencia se redujo en el 11% frente a los datos del año anterior. Con todo, 116 conductores descubren cada día que su coche no está donde lo aparcaron, una cifra que cuanto menos inquieta, como saben los 21.177 propietarios que han sufrido este percance de enero a junio de este año.
No existen datos sobre el número de robos que se producen en el interior de un garaje pero los informes de diferentes aseguradoras constatan un incremento de esta casuística. En el Balance de Criminalidad del Ministerio de Interior sí se recoge que son las grandes ciudades como Madrid y Barcelona las que registran una mayor incidencia de robo de vehículos. Además, los expertos señalan el mes de julio y la noche del sábado como los de mayor incidencia.
Una solución para cada garaje
La protección del garaje particular o comunitario es, sin duda, la mejor medida preventiva. El mercado ofrece infinidad de soluciones, en algunos casos tan sofisticadas como los llamados sistemas antipánico, que permiten solicitar ayuda con tan solo pulsar el botón desde el identificador del usuario. Con todo, las soluciones más comunes son:
- Control de accesos. La seguridad comienza por las vías de entrada al garaje, en donde es importante el compromiso de todos los usuarios, por ejemplo, para asegurarse de que no ha habido ninguna incidencia en el proceso de cierre del portón tras el uso de la llave electrónica o magnética. Un paso más allá son las soluciones electrónicas con tarjetas que monitorizan los movimientos de los usuarios y que ofrecen sistemas de accesos restringidos en todas las vías de entrada al garaje. Sobre todo en la elección de puertas de uso unifamiliar, conviene asegurarse de que el modelo elegido cuenta con sistemas antirrobo extra, que suelen ofrecer una mayor seguridad en el anclaje de cierre y sistemas de bisagras. Por último, en ambos casos es fundamental que los propietarios adviertan de una posible desaparición de los dispositivos de acceso, aunque sea una sospecha, ya que su robo es una de las prácticas de los cacos para tener acceso al garaje.
- Sistemas de reconocimiento de matrículas. Es una de las tecnologías que se está imponiendo más para el control de accesos. Los sistemas avanzados disponen de lector de matrícula en movimiento, visión nocturna o a pleno sol.
- Alarmas. El garaje es uno de los puntos clave en la instalación de un sistema de alarmapara viviendas unifamiliares. Si bien son de uso menos común en garajes comunitarios, sus usuarios destacan como principal ventaja la conexión instantánea con la central de la empresa suministradora.
- Circuito cerrados de televisión (CCTV). La grabación de las imágenes, incluyendo la visión nocturna, es una de las medidas de seguridad más populares y, en todo caso, el mejor complemento para garantizar la seguridad del recinto. Es importante que el sistema elegido ofrezca una visualización remota en los monitores ubicados en el control de conserjería de la comunidad, y también que incluya sistemas de detección de movimiento que activan las funciones de alerta.
- Vigilancia física. Es una medida habitual en las comunidades vecinales más numerosas, sin embargo no en todos los casos se complementa con un sistema de CCTV desde el centro de vigilancia, con lo que se pierde control sobre la zona del garaje.
Un compromiso compartido
Vigilar el cierre de los accesos o informar de la desaparición de una llave no son las únicas responsabilidades del usuario del garaje en esa misión común por la seguridad. Hay otras medidas relacionadas con los hábitos de uso y el propio mantenimiento de los equipamientos que conviene tener presentes.
- No dejar la llave del garaje en el interior del vehículo. Una práctica muy habitual, por supuesto, conocida por los cacos.
- No activar la apertura remota del portón de entrada antes de visualizarla, un método sencillo para impedir que un desconocido pueda entrar sin ser visto.
- Vigilar las entradas y salidas de los desconocidos. En la práctica de muchas de las bandas especializadas en robos en garajes se incluyen labores de prospección del terreno que se realizan a plena luz del día. Si se detectan visitas sospechosas se debe poner en conocimiento de quien corresponda.
- Buen sistema de iluminado. No se trata tanto de la potencia de la luz como de que su localización no cree zonas de penumbra. Es muy recomendable instalar sistemas con detección de presencia que añadan una dificultad más en la labor del delincuente
- Mantenimiento de las instalaciones. Tanto sea un único propietario como una comunidad deben asegurarse periódicamente de que los sistemas instalados están en perfectas condiciones de uso.
- Fuente: El blog de Anida

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