lunes, 11 de julio de 2016

Tecnología para transformar las grandes urbes


Las ciudades cada vez será mayores y su organización pasa por la tecnología SHUTTERSTOCK
 El concepto de 'ciudad inteligente' sigue cobrando relevancia en un mundo en el que aumentan las aglomeraciones urbanas.

Rumbo hacia las ciudades éticas.

Es un hecho. La población del planeta tiende cada vez más a concentrarse en grandes aglomeraciones urbanas. Según las proyecciones de Naciones Unidas, si en 1950 dos terceras partes de la población mundial vivía en entornos rurales, en 2050, la misma proporción lo hará en ciudades. Una inversión en la tendencia que marcó un hito en 2007, año en que la población urbana mundial superó a la rural por primera vez en la historia.

Este fenómeno de urbanización creciente plantea una serie de retos a la hora de configurar y transformar las ciudades del futuro, en el que términos como sostenibilidad y tecnología jugarán un papel decisivo. Un reto en el que el sector inmobiliario va a tener que participar de uno u otro modo. Por ese motivo, el Congreso Nacional de la Asociación Nacional de Constructores Promotores de España (APCE), que tendrá lugar el próximo mes de octubre, abordará la cuestión con un panel de expertos.

Para poner en contexto la importancia del asunto, resulta interesante la lectura del documento 'El momento de las ciudades', elaborado por CaixaBank. En él, Álex Ruiz, economista del área de Estudios de la entidad, explica que la justificación de la existencia de las grandes ciudades desde el punto de vista económico parte de que los beneficios de la aglomeración de personas y actividades superan a los costes que se derivan de este tipo de organización urbanística.

En este sentido, según Ruiz, uno de los principales aspectos a favor es que "cuanto mayor es la dimensión de una ciudad, más alta es su productividad y su grado de desarrollo". De nuevo, los datos de Naciones Unidas demuestran esta correlación: según este organismo, los países de rentas altas y medias presentan una media de entre un 80% y un 60% de población urbana, respectivamente, mientras que los de rentas bajas tienen un 30%.

Así pues, las ciudades se presentan como un complejo sistema de beneficios e inconvenientes, en los que para que la urbe prospere deben prevalecer los primeros. Entre estos, el documento de la entidad catalana enumera la reducción de costes de transporte, la creación de un mercado de trabajo más denso y la creación de un entorno más propicio para la generación y difusión de ideas innovadoras. En el lado negativo estarían temas como el tráfico, las aglomeraciones, la contaminación o el elevado coste de la vivienda, entre otros.

Según CaixaBank, la tecnología va a tener un papel relevante en la contención de estos inconvenientes de la aglomeración urbana. "El concepto de ciudad inteligente, que pretende mejorar la calidad de vida a través de la implantación de la tecnología en servicios urbanos, permitirá reducir de manera significativa los costes de transporte y comunicación", explica Anna Campos, de CaixaBank. "La tecnología es una oportunidad para transformar el modelo de ciudad actual y hacerlo más atractivo", añade.

Para saber qué es una ciudad inteligente y qué pasos deben dar las grandes urbes para implantar la tecnología, este suplemento ha hablado con Pablo Branchi, fundador de Smart Urban Regeneration y uno de los grandes expertos en esta materia. Branchi define la ciudad inteligente como "toda aquella que tenga en cuenta sus necesidades y las herramientas que le puedan servir para satisfacerlas, tanto a corto como a medio y largo plazo".

Por ello, argumenta que la clave para la transformación de las urbes tradicionales pasa por "la planificación". "Antes de comenzar a aplicar soluciones, por muy novedosas que parezcan, es muy importante que una ciudad elabore un plan estratégico que contemple todas las necesidades actuales y futuras, analizando las herramientas que ofrece hoy la tecnología para satisfacerlas". "Todo ello", añade, "atendiendo a los tres vectores principales de la sostenibilidad urbana: económica, social y ambiental".

En este sentido, este experto cree que el verdadero reto de las ciudades pasa "por no dejarse obnubilar por la novedad de determinadas propuestas que hoy se proponen como soluciones para ciudades inteligentes". "Antes hay que evaluarlas, ensayarlas, estimar la necesidad real de su implantación y, sobre todo, aterrizarlas a la realidad, atendiendo a las necesidades reales de los ciudadanos".

Ante los problemas presupuestarios de muchas ciudades españolas, este experto recomienda ser ingenioso a la hora de asociarse para buscar ayudas en la Comunidad Europea o a nivel estatal.

Fuente: El Mundo

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