martes, 26 de agosto de 2014

Miami: Casas en el agua, una opción holandesa para salvar Miami


Este boceto muestra uno de los diseños propuestos para la villa flotante en Maule Lake. WATERSTUDIO.NL
 A lo largo de los años, Maule Lake ha sido muchas cosas: una cantera de rocas, una pista de carreras acuáticas, la Riviera americana. Ahora se propone como algo completamente distinto: una solución ostentosa al problema cada vez mayor del aumento del nivel del mar en el sur de la Florida.

En la tierra del auge y del fracaso, donde ninguna proposición de bienes raíces suele parecer muy extravagante –en Opa-locka, Ali Baba Boulevard se conecta con Aladdin Street en una de las ideas más descabelladas para vender tierras de pantano– un equipo holandés quiere construir un proyecto llamado Amillarah Private Islands, que consiste en 29 elegantes casas flotantes y una “isla con instalaciones y equipos” en unas 38 hectáreas de lago en el viejo sitio de North Miami Beach que se conecta con el Intracoastal Waterway justo al norte de Haulover Inlet.

La villa flotilla, dicen sus creadores, sería sustentable y completamente segura, preparada para sobrevivir huracanes, tormentas y o cualquier otro fenómeno natural que se le ocurra a la Madre Naturaleza. Elegantes villas de unos 6,000 pies cuadrados, hechas de concreto y cristal, que contarían con piscinas, casas flotantes o muelles, sistemas de desalinización, generadores de energía solar y de hidrógeno, además de playas opcionales dentro de sus 10,000 pies cuadrados de islas de concreto y espuma de poliestireno.

¿Cuál sería el precio? Unos $12.5 millones cada una.

Si parece una broma, piénselo de nuevo. No obstante, como dicen los holandeses, no se trata de ningún chiste.

“Somos gente seria”, dijo Frank Behrens, vicepresidente de la compañía Dutch Docklands, quien se asoció con Koen Olthuis, uno de los pioneros de arquitectura acuática de Holanda.

Sin embargo, es difícil no sentirse escéptico.

“Es algo a la vez fantástico y extraño”, dijo Carlos Rivero, planificador de North Miami Beach, antes de agregar, diplomáticamente: “En realidad es un proyecto sin precedentes”.

Behrens no quiso decir exactamente cuánto dinero la compañía ha invertido hasta ahora, pero sugirió que era suficiente como para tomar el plan con seriedad.

“Basta mirar junto a quién estoy sentado”, dijo durante una entrevista, tras señalar a Kerri Barsh, abogada y accionista de Greenberg Traurig y a Carlos Giménez, vicepresidente de Balsera Communications e hijo del alcalde del condado, ambos contratados para ayudar a asegurar el éxito del proyecto. “Esto no es comprar un lago, hacer un proyecto y ganar dinero. Esto es comprar un lago y demostrarle a la gente lo que somos capaces de hacer”.

Juntos, Dutch Docklands y la firma de Olthius, Waterstudio.NL, han construído entre 800 y 1,000 casas flotantes en Holanda además de otros 50 proyectos, entre los que se encuentran —por si hubiera alguna duda sobre sus diseños— una prisión flotante cerca de Amsterdam. El equipo está en la actualidad construyendo la primera fase de un resort turístico de 185 villa flotantes en las Islas Maldivas, de las cuales, dijo Behrens, ya se han vendido 90. Olthius también diseñó un hotel flotante en forma de copo de nieve en Noruega, mezquitas flotantes en Emiratos Árabes Unidos, y hasta un invernadero flotante.

El equipo cree que construir un ejemplo extremo de una casa flotante en Miami podría abrir un nuevo mercado americano a una forma de construcción que se ha venido haciendo en Holanda durante un siglo.

“Escogimos Miami porque sabemos que esta ciudad es una de las ciudades más afectadas por el aumento del nivel del mar”, dijo Olthuis por teléfono desde Holanda. “Después que se termine, se verá que es un bello archipiélago en el lago”.

Barsh dijo que hablando de forma práctica, las estructuras se consideran casas, no embarcaciones. Una decisión que en el 2013 tomó la Corte Suprema de EE.UU. sobre una casa flotante en Riviera Beach en la que Barsh trabajó allanó el camino para declarar a las casa flotante bienes raíces. Después de la victoria, Barsh comenzó sus conversaciones con Behrens sobre casas flotantes estilo holandés en EE.UU.

“Antes, no había mucha claridad”, dijo Barsh. La decisión de la corte “abrió una oportunidad para que este tipo de proyecto vaya adelante”.

Barsh, quien también representa intereses en minas de piedras, dijo que este tipo de proyecto podría potencialmente brindar una valiosa forma de reutilizar pozos y canteras dispersos por todo el sur de la Florida.

¿Qué podría ocurrir con los manatíes que viven en el lago de agua salada, y el cual se considera un habitat crítico?

Las reglas para proteger a los animales seguirían vigentes, dijo el equipo. Y las islas, podrían a la larga convertirse en un hábitat para la vida marina, dijo Behrens.

Sin embargo, lograr que un proyecto semejante sea aprobado por las leyes locales sería algo difícil. En una revisión preliminar hecha por funcionarios de North Miami Beach, Rivero hizo preguntas tan cotidianas como la necesidad de estacionar, mientras la policía dijo que le haría falta una lancha para poder patrullar las islas. De igual modo, hay otra cosa: las reglas de North Miami Beach para este tipo de proyecto hasta ahora solamente se aplican a la tierra.

Luis Espinoza, portavoz de la División de Manejo de Recursos Ambientales del Condado Miami-Dade, dijo que funcionarios condales tendrían que evaluar minuciosamente el proyecto para saber el impacto ambiental que tendría. Y está también la cuestión de los impuestos.

“Si se trata de una casa permanente, entonces sería valorada como una propiedad”, dijo por su parte Robert Rodríguez, portavoz de la agencia que tasa las propiedades.
Fuente: El Nuevo Herald

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