viernes, 8 de mayo de 2015

El Salvador: Construcción de edificios se redefine


Fuente: eleconomista.net
 Como en un juego de armar con bloques de Lego gigantescos, poco a poco la construcción de edificios a base de contenedores marítimos de carga TEUS va tomando forma en El Salvador. Aunque esta técnica no es nueva a escala mundial y ya en 2011 se habían realizado algunos pequeños experimentos en el mercado salvadoreño, próximamente se culminará la construcción del edificio más grande hecho con contenedores en ese país, lo que implica una nueva tendencia.

Este es un proyecto de edificio inteligente de oficinas de 1,200 m² que construye la drogería Farmavida en un terreno aledaño a su actual edificio en Santa Elena, una de las zonas de mayor auge comercial del municipio de Antiguo Cuscatlán a 10 minutos de la capital salvadoreña.

Ricardo Álvarez, presidente de esta compañía, explica que en los últimos años experimentaron un fuerte crecimiento del mercado, con expectativas de cerrar con un 20 % más de ventas, y los espacios físicos con que contaban ya no eran suficientes.

El directivo explica que hace tiempo había escuchado algunas opiniones que en otros países, especialmente en Europa y China, se hacen proyectos inmobiliarios ecológicos empleando contenedores y se decidió por hacer la ampliación de sus operaciones de esta manera.

“No fue nada fácil porque nadie había hecho algo así antes y fuimos aprendiendo en el camino del proyecto, nos tardamos un poco más por esa razón”, recuerda Armando Álvarez, ingeniero que participó en la obra.

Para el proyecto, utilizaron 29 contenedores de 40 pies cada uno apilados uno sobre otros. Estos se fueron acomodando durante dos días con grúas de manera de sacar la mayor rentabilidad del espacio. Solamente en la estructura se invirtieron $800,000, consta de tres niveles y capacidad de estacionamiento para 50 vehículos.

La construcción empezó en febrero de 2014 y concluirá próximamente.

El ingeniero explica que pusieron una estructura perimetral, como un marco alrededor de los contenedores, se removieron algunas partes para reutilizarlas en escaleras o pisos y se cubrieron las paredes externas con tabla roca para dar una imagen más estética.

Estiman que al utilizar esta técnica se tuvo una reducción de hasta 45 % en costos y tiempo de construcción. Otra de las ventajas es que no se corre el riesgo de que paredes se quiebren en caso de terremoto.

Además, explica el presidente de Farmavida, el edificio contará con un tanque de almacenamiento de 34 m³ de aguas lluvias para utilizarlo en sus baños, paneles solares para generar parte de la electricidad que consumen, y los equipos de iluminación y aire acondicionado se autorregularán dependiendo de la cantidad de personas en las oficinas para ahorrar energía.

“Siempre hemos tenido la inquietud de innovar en el mercado de medicinas y quisimos hacerlo también en este proyecto”, asevera Álvarez.

Una nueva puerta

Tal ha sido el buen resultado con esta obra que los directivos de la empresa han decidido incursionar de lleno en el rubro de construcción.

Ya están trabajando algunos proyectos como la ampliación en un 70 % de un estacionamiento para otra empresa y tienen en fase de estudio la construcción de un hotel de playa, siempre utilizando contenedores.

La apuesta será a ofrecer el diferencial de reducción de tiempos y dinero en futuros inmuebles.

“Este se ha convertido en un prototipo de edificación que queremos lanzarlo y aprovechar algunos incentivos financieros internacionales para este tipo de proyectos ecológicos”, afirma Álvarez.

A juicio del presidente de la Cámara Salvadoreña de la Construcción, Carlos Guerrero, resulta muy positivo que se impulsen este tipo de construcciones innovadoras, pero considera que “por sus carcaterísticas y limitaciones de diseño” no será masificado sino que irá desitinado a segmentos muy específicos del mercado. 

Fuente: eleconomista.net

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